martes, 15 de julio de 2014

Nacido para ganar

Damian Lillard cumple hoy 24 años


Espero de mí mismo más de lo que ninguna otra persona podrá esperar jamás de mí”. Damian Lillard en su más puro estado. Talento, trabajo y sangre fría. Hoy, en su vigésimo cuarto cumpleaños, repasamos su trayectoria NBA hasta el momento.Año 2012, los Portland Trail Blazers eligen en sexta posición a un base de futuro, formado en una Universidad pequeña (como lo es Webber State) y muy criticado por su decisión de agotar los cuatro años que podía jugar para los Wildcats en la NCAA.Pronto demostraría que está decisión había sido más que acertada, pues el de Oakland se convertiría en el “Rookie of the Year” del 2013, consiguiendo absolutamente todos los galardones al “Rookie of the Month” de su Conferencia, la Oeste, hito tan solo conseguido por jugadores de la talla de Chris Paul, Carmelo Anthony o LeBron James.
Damian, además de cuajar una excelente temporada y recibir numerosos galardones, sorprendió por una faceta de su juego innata en un jugador novato, lo que los norteamericanos denominan “clutch”. El “clutch”, por si alguien no está familiarizado con este termino, es la habilidad de algunos jugadores para decantar los partidos en los instantes finales. Pese a ser su primer año, Lillard siempre tuvo la confianza de entrenadores y jugadores franquicia, como puedan ser LaMarcus Aldridge o Wesley Matthews, para estos momentos decisivos. Esta habilidad fue doblemente explotada por Stotts en el año “sophomore” de Dame.Llegó 2014, y con él la participación del californiano en el “All-Star Weekend”. Una participación de récord, dado que Lillard se presentó a todos los eventos que tuvieron lugar en el “Toyota Center”. Por segundo año consecutivo, se alzó con el “Skills Challenge”.“¿Y por qué no?”. Así de simple a la par que clara fue la justificación de Damian.
    


Nos vamos hasta el final de la temporada, los Trail Blazers logran clasificarse para los Playoffs tras una magnífica temporada. Los Houston Rockets serían el rival a batir en primera ronda.
Las series se fueron hasta el sexto partido, que se disputaría en “Rip City”, en el Moda Center. A 0,9 segundos del final, los de Portand estaban dos abajo en el marcador, necesitaban una canasta ganadora, desde la línea de tres, o, en su defecto, una que forzará la prórroga.
Entonces apareció él, el hombre de la sangre helada, anotando el triple que mandaba a los Blazers a unas semifinales de conferencia después de 14 años.
Extrovertido e imprevisible como persona y talentoso y trabajador como jugador. Así es Damian Lillard. Un ganador.
¡Felicidades Dame!


Miguel Carballar
@BlazersSpain

No hay comentarios:

Publicar un comentario